Aunque no consideraba realizar un proyecto de cómputo físico como una de mis prioridades para este semestre tan corto, sí me ha atraído ultimamente la idea de fabricar una pieza interactiva (¡veo burro y se me antoja viaje, sin albur!) sobre la que comente en forma muy escueta en clase. Se me ocurrió por una convocatoria de la 8ª Bienal del Estado de Sonora que cierra a finales de agosto y pensando de forma optimista, si me aplico aún la puedo realizar.
La pieza en sí sería una caja de madera de 50x50cm, con 20 cm de profundidad más 10 de "base" donde irían ocultas las tarjetas y cableado. Dentro de ella, una cama de arena de aproximadamente 9cm de grosor, en la que al meter el usuario las manos y moverla o dibujar en ella, suene una de 20 pistas de audio (monoaural) de unos 6 segundos de duración de viento soplando (esto hasta podría ser de dos intensidades distintas, 10 pistas con un viento fuerte y 10 con uno muy fuerte). Pienso en 6 segundos de duración para que pueda notarse la cesación del sonido al parar el movimiento, así como su continuidad y su cambio de intensidad en caso de continuar moviendo la arena.
En lo poco que se comentó en clase, se sugirió la posibilidad de usar la misma arena como elemento conductor cuyos cambios de resistencia o capacitancia junto con la del cuerpo humano determinaran si se activaba o no el sonido. Acerca de esto, investigué sobre algunas de las propiedades físicas de la arena, compuesta en un 95% de silicio (el elemento más abundante en el planeta, después del oxígeno) e hice un par de pruebas con arena para peceras (al parecer hecha de polvos de mármol) y un amperímetro. No me quedó muy claro qué significan pero sí hubo variaciones leves en los 4 casos: uno fue un recipiente de arena seca para pecera, otro la misma arena humedecida con un poco de agua, uno de arena seca con sal fina (aprox. 10%) y un último de arena húmeda con 10% de sal fina. Lo de la sal fue porque leí que aumenta la conductividad y pensé que aunada a las características semiconductoras del silicio podía ser útil. Claro que la resistividad va a cambiar dependiendo del tipo de arena que se use. Hay un último caso que me gustaría probar, con arena sílica que se usa para hacer fundición a la cera perdida.
Al principio creí que se podría resolver con infrarrojos, o con LDRs. Lo del sonido y cómo dispararlo se puede hacer con Adafruit Wave Shield music & sound add-on para Arduino (incluso vi un kit que contiene la wave shield, una tarjeta SD para almacenar, una bocina de 8cm y cable para conectar la bocina, por $490 aprox. -35 dlls-) sobre los infrarrojos vi en Sparkfun un sensor de corto alcance sharp que funciona desde 3 hasta 40 cm, lo que queda dentro de las medidas de la caja, aunque no me queda claro si requeriría solo uno o cuantos.
El algoritmo no es complicado:
estado cero
[no movimiento=no sonido]
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movimiento dentro de la caja en el rango de
los 10 a los 40cm del sensor:
dispara pista de audio 1
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cesa el movimiento: continúa el movimiento:
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termina pista 1 y para. reproduce pista 2 y la siguiente
Creo que lo interesante para mí de realizar esta pieza sería no la gran complicación de elementos de electrónica, ya que en caso de llevarla a la Bienal lo ideal es algo sencillo de instalar, alimentar y recalibrar. Y lo más importante la simplicidad de forma y color, y la poética que transmita: hacer cantar a medio metro cuadrado de desierto al tocar y dibujar sobre la superficie sería, al menos para mí, algo bastante poético y algo bastante inusual para las personas que visitan la Bienal del estado.
Tania encontré esta pieza y me recordó a tu proyecto
ResponderEliminarhttp://www.designboom.com/weblog/cat/10/view/15779/jc-karich-martin-de-bie-martin-le-tiec-sandbox.html
Gracias Margot, ya lo vi y esta precioso! T_T me mató el tamagochi jajajaj en realidad mis pretensiones son más sencillas que eso pero que bueno que me pasas el dato.
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