jueves, 26 de enero de 2012

Acerca del artículo Software ¿arte? de Hernando Barragán.

Además de ser esclarecedor en cuanto a  las diferencias entre el código que usa el programador y el algoritmo que rige los procesos de la máquina, expone la posibilidad de que no sea el resultado visible en una pantalla o traducida en un movimiento o sonido la obra de arte en sí, sino la  escritura codificada que conduce hacia dicho resultado. Esto es diametralmente opuesto al arte purista o digamos, apegado a lo visual o tangible, pero dentro de una producción artística que cada vez expande más sus vías y las entrelaza con otras disciplinas, es perfectamente  posible, como lo demuestra la presentación de un virus informático en la Bienal de Venecia (2001). Me parece pertinente también que se cuestione si el arte digital se deriva del videoarte, debido a que se visualiza en pantallas. Los alcances del arte digital son distintos a los del arte tradicional ya que sus procesos no dependen de leyes físicas, sino que sus niveles de acción dependen de otro tipo de leyes y depende de la visión del artista interpretarlas según sus intereses.

No hay comentarios:

Publicar un comentario